Carta a los comerciantes de Dajabón.






Por: Edward Pérez
El ciudadano de la frontera.

Carta  a los comerciantes de Dajabón.
30 de mayo.
Queridos y estimados ex Comerciante y ex futuros empresarios.
El 30 de mayo del 1961 fue ajusticiado el dictador Rafael Leónidas Trujillo.
Quién mantuvo a los haitianos a rayas.
Pero  56 años después, quienes tienen el control en la frontera son los haitianos.
Sé que mis palabras serán pesadas para algunos ignorantes quienes se sienten aludidos desde que les dicen dos verdades. Hoy convertido en mendigos, esclavos, peones y jornaleros de las autoridades haitianas.  Da pena ver como futuros empresarios fueron convertidos en carroñeros, quienes no pueden dejar de vender un día por temor a morir de hambre.
Por su mal manejo económico, deben depender de una pandilla de haitianos que cuando les da la gana cierran la puerta o vedan nuestros productos.
He aquí la necesidad y el hambre de un pueblo hincado de rodillas ante un grupo de empresarios haitianos con los pantalones abajo.
Simplemente porque ustedes creen que si dejan de salir al medio por una semana, Si dejan de figurear un sábado Se van a morir. Gente que vende para comer y  mostrar una estabilidad que no existe, fruto de su mal manejo, hoy  están de rodillas ante una comparsa que ha mostrado ser más inteligente que ustedes.
Intentar desaparecer al vendedor del lado regalando la mercancías, lo desaparecerá a usted. Para un próximo mercado usted no tendrá mercancías ni capital. Sólo por egoísmo.
Todos son empleados de los fabricantes y de los haitianos por el simple hecho de no concertar ni una idea.
Si les dan valor a sus productos serán los nuevos ricos de Dajabón y el municipio Gozará de estabilidad económica.
Basta ya de seguir mostrando un hambre entre los huesos. La competencia desleal lo ha llevado a tener que depender de un grupo de pandilleros.
Dentro de su mismo mercado hay un sector que fija precio y nadie juega con sus productos. Los polleros. Mírenlo como ejemplos.  Sólo los fabricantes y los haitianos se benefician del trabajo de sus empleados "Ustedes"
Pongan precios universales. No compitan entre ustedes, y esta carta será leída como su padre nuestro de cada día.
Cierren la frontera que el transporte marítimo jamás será competencia del terrestre. En esta zona
Hombres y mujeres valiente que sólo van al mercado a recoger las migajas que les dejan los empresarios dominicanos y haitianos. Dele importancia a sus negocios, no continúe con el MENDIGUIMOS.
Si usted no les da valor a sus negocios nadie lo hará por usted. Fijen posiciones y precios y expulsen a todos aquellos que violen las normas, quienes vendan por el río quítenle las mercancías. Tomen las riendas de sus negocios, no esperen a ninguna autoridades para que les resuelva. Recuerden  que cuando el mercado se quemó nadie apareció.

Es preferible morir intentando el desarrollo que vivir una vida de mendigos. Comerciante Levántate, no olvide que la carreta jamás podrá ir delante del burro.

No hay comentarios.

Con tecnología de Blogger.